TEATRO,
DANZA y CINE
Si tuviera que resumir mis
andanzas en una sola palabra, diría: Juego. Pero al mismo
tiempo, paradójicamente, aunque me encanta “correr
riesgos”, ¡ odio apostar ! Lo más
inútil y libre el juego parece, lo más
eléctrico me pongo. Jugar es mi principal
ocupación cuando me refiero a las artes
escénicas. Como el niño travieso. Subir al
escenario no es nada más que compartir lo
que se preparó en cocina, servir la sopa, rica,
“picante
pero sabrosa”...
"Una noche, Yves
tomó mis palabras en su boca, y las palabras se convirtieron
en agua, azul, con el sol adentro."
(Xavier Deutsch)
La vida es movimiento. En cualquier
caso, así es como siento y como se ve la mía.
Mudanzas… Desde que dejé mis estudios de teatro
en el Conservatorio Real de Lieja, he estado explorando las
intersecciones y confluencias entre el teatro, el movimiento, la danza
y el juego. Trabajando (harto) con Wim Vandekeybus me
permitió experimentar las alegrías, las
sorpresas, los achaques y los dolores del aprentizaje en el trabajo,
bailando, pisoteando, cayéndome, saltando, corriendo...
Más de dos años de ensayos y giras con la
compañía internacional Última Vez
confirmaron mi gusto por los viajes, los idiomas, la
comunicación y los intercambios. Dos meniscos rotos
también me ayudaron a configurar mis propios
límites y respetarme a mí mismo. Desde
aquel
tiempo, mi vida ha sido un constante vaivén, alternando
viajes por doquier con tiempos dedicados al arte,
investigando, ensayando o actuando, especialmente con
compañías
jóvenes (Dios sabe por qué), con gente
procediendo de la danza, del teatro, del circo o de la performance. Al
verdadero "zinneke" que soy le encanta más que todo la
mezcla de
estilos,
géneros y disciplinas.
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Comentarios
"Buzo profesional, Yves
acomete con una sonrisa tranquila."
(Charlotte)
MÚSICA y CANTO
Como músico, soy buscador,
inventor, escucho, transformo. Una especie de arco iris
rítmico. Mi guitarra ha sido conmigo desde mis 9
años, será una de las hermanas que no tengo. La
percusión llegó más tarde, cierto
verano,
cuando ya no podía aguantar la inmovilización
forzada debido a mi pierna en escayola; me puse a golpear
literalmente todo lo que estaba en mi habitación. Golpear se
convirtió en tocar... hasta que, pocas semanas
después, me ofrecieron la oportunidad de presentar mi
primer solo de percusión en un teatro
de Bruselas. Desde entonces sigo tocando, jugando con sonidos y
texturas, para cualquier tipo de eventos, talleres o clases, en
Bélgica y en el extranjero.
Mi gusto por los idiomas y las palabras también se
concretiza escribiendo canciones. Desarrollo los fragmentos
rítmicos o melódicos que me vienen de
no-sé-donde, les doy forma y color y los comparto
así tal como salen, en la intimidad de un apartamento, en un
jardín o en un bar (más que en un escenario,
aunque...)
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